Cuando comenzamos a sensibilizarnos con la energía, lo primero que debemos saber es como canalizar esta energía y para ello utilizamos nuestras propias manos y practicamos con nosotros mismo. Aprendemos a mover las manos por los chakras o centros energéticos y poco a poco vamos percibiendo lo que se siente cuando entra la energía sanadora por nuestro cuerpo y de esta forma vamos conociendo mejor cómo actúa esta. Así pues nos convertimos en nuestro propio sanador y paciente.

Este trabajo es fundamental si después queremos dedicarnos a dar un servicio y ayudar a los demás, pues es a través de la experiencia como podemos adquirir mayor habilidad y seguridad con la energía.

La autosanación la podemos utilizar como una medida preventiva, es decir para mantener un buen estado energético, como complemento a la medicina alopática o tradicional y de esta forma acelerar el proceso de sanación o también como entrenamiento para profundizar en la energía Reiki. Cualquier momento del día es bueno para realizar esta práctica, a veces es mejor practicarlo por la noche pues relaja e induce a un buen descanso.

También esta técnica es muy útil cuando se tiene una alteración crónica pues se consigue disminuir las molestias que se derivan de esta cada vez que se quiera y la persona participa más activamente en su autosanación, lo cual es muy aconsejable desde el punto de vista psicológico.

Antes de comenzar a practicar esta técnica es aconsejable saber unas cuantas cosas, como por ejemplo saber los centros energéticos principales y los secundarios y por tanto saber las posiciones de las manos (os dejo unas imágenes abajo para que las veáis). En segundo lugar conviene conocer que las manos se colocan en forma de “concha” con los dedos unidos para que la energía se transmita con mayor eficacia. Os lo enseño con este dibujo.

Os recomiendo que os lavéis las manos con agua fría para que se active la circulación y se puede apreciar mejor el flujo energético.

Con respecto al tiempo que se debe dejar la mano en cada posición o punto energético podría ser entre 3 y 5 minutos pero yo te invito a que sigas tu intuición y sientas cuanto tiempo requiere cada zona. Un consejo, si no dispones de mucho tiempo, y como muy bien decía la Señora Takata, poco Reiki es mejor que nada de Reiki.

A partir de aquí, comienza tu práctica de auto sanación.

Un último apunte, acuérdate siempre de acompañar tu práctica con los cincos principios universales:

Solo por hoy no te enojes
Solo por hoy no te preocupes
Solo por hoy se amable con todo ser vivo

Solo por hoy se agradecido
Solo por hoy gánate la vida honradamente.